Ecos del Alma
- Antonella Isabel Torcasio

- 15 feb 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 21 mar 2025

En la brisa fugaz de la noche callada,
un susurro de ausencia me abraza la piel,
tristezas repentinas, sutil emboscada,
dibujan memorias en un corazón fiel.
El pecho palpita con resonancia infinita,
un latido profundo que nunca murió,
es la conexión, invisible y bendito,
un hilo de amor que el tiempo tejió.
En sueños vividos te encuentro, tan cerca,
un reflejo etéreo, eterno mirar,
la distancia se borra, la razón se dispersa,
y el alma recuerda su eterno lugar.
No hay barreras que enfríen el fuego sagrado,
ni silencios que apaguen el verbo inmortal,
el amor es un río de cauce sagrado,
incondicional, puro, eterno y leal.








Comentarios