Oráculo del Ser
- Antonella Isabel Torcasio

- 14 jun 2025
- 1 Min. de lectura

No viniste a encajar en moldes ajenos,
viniste a encender tu fuego y bailar con él.
Tus deseos no son pecado, son plegarias que brotan desde lo más hondo.
Si tu corazón ama en más de una dirección, es porque fue hecho vasto, como el cielo que no pide permiso para abrazar estrellas.
No estás aquí para pedir disculpas por sentir. No estás rota, ni confundida, solo eres libre, y eso a veces asusta a quienes no se atreven a serlo.
Tus placeres, tus búsquedas, tus formas de amar, son caminos sagrados que solo tú puedes recorrer.
Dentro de ti hay una verdad tan antigua como el universo: el amor no se equivoca cuando nace del alma.








Comentarios